MANUAL DE DRAMATURGIA  
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grupo, de esa comunidad. Yo soy médico y no quiero que los demás nos entiendan a mis colegas y a mí. “Yo soy puro mexicano”. “Hagan patria, maten a un chilango” “ Fuera los comunistas” “ Qué mueran los ricos”. El ser humano tiene la necesidad y el deseo de pertenecer a diferentes grupos, ya incluido en ellos tendrá que adaptarse a los usos y costumbres de cada uno. Este mismo ser podrá pertenecer a cinco, diez o más asociaciones. Yo, como Tomás Urtusástegui, pertenezco, entre otros, a grupos médicos, grupos sociales, grupos culturales. Al ser maestro, escritor, periodista, mexicano, chilango, tener más de 60 años de edad, tener una cultura determinada, ser hombre, ser alumno de idiomas, ser médico, pertenecer a una familia de origen español, vivir en la Colonia Guadalupe Inn de la ciudad de México, por fuerza tendré que utilizar diferentes lenguajes durante el día. A mis pacientes les voy a hablar de una manera, con mis colegas de otra, a mis hijos con un lenguaje particular. Si viajo, en todos lados van a saber que soy capitalino, cuando me reúno con mis compañeros dramaturgos hablamos de una forma especial, propia. El color nos uniforma con un grupo y nos separa del resto de la humanidad. El que quiera escribir teatro debe tener presente estos cambios de color en una misma persona. El color va a depender de la circunstancia. Piensa tú en la forma en que hablas al levantarte con tu compañero o compañera de cama, después como le hablas a tus hijos; si vas a la iglesia vas a hablar de otra forma, en tu trabajo utilizarás palabras que jamás utilizas en tu casa, si de ahí te vas con tus amigos a la cantina a tomar la copa seguramente hablarán de futball y dirán todas las groserías del mundo, ya en la tarde en tu taller de cuento hablarás de intenciones, entre líneas, avance de la acción, sintaxis.
¿ Quieren probar si ya entendieron todo? ¿ Qué color se utiliza en el siguiente párrafo?

ESCRITOR.- ( Como locutor) ¡ He aquí el primer oper cout a la cara del retador! ¡ Otro más a la izquierda¡ ¡Otro gancho al hígado!...
(VINE, VI...Y MEJOR ME FUI, de Willebaldo López)

No, no es color de clase social. Es color profesional, color de un locutor de radio.
Sigue una tarea para todos ustedes. Escriban un ejercicio de oído. Un ejercicio donde existan al menos dos colores distintos. Una cuartilla o dos son suficientes. Procuren que exista una situación simple y un remate. Por ejemplo una señora regaña a la sirvienta, una prostituta trata de convencer a un señor respetable que use sus servicios, un cura choca su auto contra un puesto callejero. Que sean dos colores contrastantes para que tenga chiste el ejercicio. Un viejo con un niño, un intelectual con un vendedor de mercado, un yucateco con un tamaulipeco, un mexicano con un chileno. Que no quede duda entre quienes usamos la palabra camión, los que usan bus y los que usan gua gua.

2.-- EL DIÁLOGO TEATRAL DEBE DAR CARÁCTER

Si color es todo lo externo que modifica nuestro lenguaje, carácter es todo lo interno que hace lo mismo. Influirá en ello nuestro modo de ser, de pensar, de sentir. Nuestra psicología en una palabra. Un ser extrovertido hablará y se expresará corporalmente muy diferente de un ser introvertido; una persona depresiva no tendrá el mismo diálogo que una persona eufórica. Nuestras obsesiones, nuestros temores, nuestras fobias, deseos y enfermedades nos obligarán a comunicarnos de una manera particular. Si el color nos agrupó, nos hizo formar parte de una determinada sociedad, el carácter nos va a diferenciar de todos, nos va a transformar en seres únicos. Nadie es igual a otro. Yo soy envidioso y vengativo, en nada me parezco a ti que eres enamorado y veleidoso y mucho menos a Esteban que es todo tímido y acomplejado. " ¡ Yo soy como soy y no me parezco a nadie", así dice una canción que cantaba Pedro Infante.

Dar carácter a un personaje es mil veces más difícil que darle color. Para lo primero tenemos que conocerlo muy bien, saber sus mañas, sus gustos, sus miedos, sus antecedentes, sus vicios. Pero no es imposible hacerlo. Ustedes pueden empezar por lo más simple. Hagan dialogar a un ser extrovertido con uno introvertido. De ahí pasen a personajes con rencores, con amarguras, con los pies en la tierra, con seres fantásticos, idealistas, hipocondríacos, superficiales, optimistas, alegres, desesperanzados, crueles, abúlicos. Sigan con cualquiera que ustedes quieran. Piensen, y observen, como habla su tía que es una chismosa o vean a Jeremías que es un libidinoso. ¿ Cómo se les ocurre que habla un enamorado, un optimista o mejor aún una persona que está próxima al suicidio? Veamos un ejemplo:

CARLOS.-( Se levanta, interrumpiéndolo) Tampoco tú puedes negar.
VÍCTOR.- Yo no niego, afirmo.

   
 
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