MANUAL DE DRAMATURGIA  
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Y etcétera, etcétera, etcétera.
Comparen ese diálogo de Olmos con el monólogo siguiente:

DON PEDRO.- ( Se sienta junto a la mesa, tomando la carta) ¡ Pobre don Eduardo!... ¿ Quizá pida respuesta? ¡Qué disparate! Lo que pedirá será lo que yo no lo puedo otorgar...que hable a Matilde....que me empeñe...que la obligue...cosas imposibles... ¿Dónde habré puesto las antiparras? Cosas que no pueden hacerse sin ruidos...ya las encontraré...veamos sin embargo. (Lee) " Señor Don Pedro de Lara, etc. etc. Nada de lo que usted me escribe me ha sorprendido y yo ya estaba preparado para semejante fallo! Mas vale así, porque unas calabazas exabrupto son difíciles de digerir..." lo que si me ha llenado de satisfacción y de gratitud hacia usted son las finas expresiones con que se sirve manifestarme lo que siente este desenlace..." y siendo aquéllas, en mi concepto, sinceras, me animan por lo mismo a solicitar de usted un favor..."Ya apareció el peine..." un favor de que va a depender la felicidad, quizás de su propia hija de usted, y es que cuando me presente otra vez en su casa...me reciba usted de lo peor...( Este monólogo continua dos cuartillas más)
(CONTIGO PAN Y CEBOLLA, de Manuel Eduardo de Gorostiza)

5.- EL DIÁLOGO TEATRAL DEBE DAR SENSACIÓN DE VIDA

Dar sensación de vida es lograr que el diálogo lo entendamos y lo sintamos como algo propio, algo que está sucediendo en este momento y con gentes vivas. La forma más sencilla de lograrlo es utilizando el lenguaje actual. Durante la representación lo que el público ve frente a él es algo vivo, presente, no es algo que ya pasó. Si sucede en otra época ellos estarán ahí y nosotros seremos los que viajaremos en el tiempo para poderlos ver a través de un agujero.
¿ Con qué tipo de lenguaje vamos a escribir una obra que se desarrolla en el siglo XIX o XVI, cómo escribiremos una que tenga como protagonistas a los conquistadores españoles y a los príncipes incas? Es fácil contestar que con el lenguaje de esa época. Error garrafal. En primer lugar no sabemos como hablaban exactamente en esa época, que giros usaban; pero suponiendo que lo supiéramos al escribirlo nadie lo iba a entender. Si no me lo creen traten de leer de corrido textos escritos en español antiguo. Si nuestro texto fuera más apegado a esa realidad no solamente tendríamos que escribir en español antiguo sino también en inca, o en náhuatl, si la acción sucede en México. ¿ Qué se debe hacer entonces para retratar esa época? Se escribe en el lenguaje actual con algunos rasgos de color de la época. Eso es todo. Lo mismo se hará si escribimos sobre algún país extranjero o sobre épocas futuras.

SOLDADO I.- ¡ Pero hay oro, oro! Vale todos los riesgos. Y es medicina para el mal de la murria, como el que ahora te asalta. ¿ Estabas tú presente, cuando en la Vera Cruz le dijo el Capitán al Embajador de Moctezuma que sufría mal del corazón y que sólo con oro y más oro se aliviaría? Fue una buena ocurrencia, ¡ como suya! Es cuando trajeron aquel sol de oro. ¿Cuánto crees que valdrá una vez fundido, por supuesto?
SOLDADO 2.- Lo que yo vi fue horrible. A los gritos acudí. Uno de esos embajadores o papas le ofrecía a Cortés una redoma-jícara, le dicen...
SOLDADO I.- ¡ Con octli! Es sabroso, dulzón...
SOLDADO 2.- ¡ No! ¡ Era sangre! Habían matado a uno de los que traían- le sacaron el corazón- y le ofrecieron la sangre a beber a Cortés. Enfureció y los hizo matar.
(CUAUHTÉMOC, de Salvador Novo)

6.- DE PREFERENCIA EL DIÁLOGO DEBERÁ SER MUCHO MAS EMOCIONAL QUE RACIONAL

Esta es una regla que se debe aplicar con cuidado ya que no en todos los géneros teatrales es necesaria, por ejemplo, en el género pieza los diálogos serán más racionales que emocionales, pero vale para casi todos los demás géneros. Al espectador le gusta ver, e identificarse, con personajes que muestren reacciones humanas viscerales. Quieren que tenga sangre y no atole en las venas. Si yo en la vida real no me atrevo a darle una buena cachetada a mi mujer después de que me hizo desesperar, en el teatro quiero que sí se la den, y no sólo una. Quiero que la arrastren de los pelos y la pateen.

SALVADOR.- Haz lo que quieras.
MARÍA.- ¿ A qué hora vas a volver?
SALVADOR.- No sé.
MARÍA.-¿ Cómo no vas a saberlo?
SALVADOR- Cuando se acabe.
MARÍA.- O sea que vas a voltear las ollas y a barrer la casa.
SALVADOR.- A la mejor ni vengo.
MARÍA.- ¿ A qué hora vas a volver?

 
   
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