MANUAL DE DRAMATURGIA
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ARTEMISA.- Obra es de la engañosa Cipris.
HIPÓLITO.- ¡Ay de mí! Ya reconozco la deidad causa de mis males.
(HIPÓLITO, de Eurípides)
En la lucha con los dioses el hombre quedaba siempre derrotado. Al transcurrir el tiempo el hombre dejó de creer en muchos de los dioses y aún en el dios único. Pero no por ello dejó de enfrentarse a fuerzas a las que no puede, aún ahora, dominar. Entonces, en lugar de luchar contra dioses, lucha contra el destino o la naturaleza. Estas dos fuerzas, estos dos adversarios, son los que sustituyen a Gea, a Baco, a Dionisio, a Zeus, a Marte, a Minerva, a los dioses chinos, japoneses, mayas, aztecas, incas, escandinavos. El hombre puede pelear de tú a tú con sus semejantes pero no contra estas fuerzas. En la actualidad si no llueve le echamos la culpa a la naturaleza, si alguien muere al destino. Una gran parte de la humanidad sigue pensando que la causa son los dioses.
Este primer conflicto, el del hombre contra los dioses, la naturaleza o el destino produce, teatralmente hablando, la tragedia.

Pasan años, y quizás siglos, para que el hombre observe que si deja caer un grano y éste se cubre de tierra fértil nacerá una planta con muchos más granos. Aprende también que puede domesticar animales. Con ello deja de ser errante y se establece en un lugar fijo. Muy pronto aprende a sembrar, a cazar, a defenderse, a cubrirse de pieles, a masticar hierbas para las enfermedades, a construir. Se da cuenta de que muchas de las cosas que le suceden no son por culpa de los dioses sino de él mismo. Es entonces se pregunta que quién es él, qué hace en la tierra, para qué vive. Se empieza a llenar de culpas. Este es el segundo conflicto. El del hombre contra si mismo. Igual que en el primer conflicto resulta derrotado. Resulta derrotado pues nunca llega a explicarse a si mismo totalmente. Su final puede ser el suicidio. El género al que pertenece este segundo conflicto es la pieza.
LIUBOV ANDREIEVNA.- ( Contemplando el jardín) ¡ Oh, mi infancia, mi pureza!...Desde este cuarto de los niños, donde dormía, solía mirar el jardín. Cuando la dicha y yo nos despertábamos juntas cada mañana, estaba igual que ahora, no ha cambiado nada. ( Riendo de alegría) Todo, todo blanco. ¡Oh, mi jardín! Después de un otoño gris e inclemente, de un frío invierno, ser otra vez joven y estar llena de felicidad...Loas ángeles celestiales no te han abandonado...¡ Si pudiera librar mi pecho y mis hombros de esta pesada piedra! ¡ Si pudiera olvidar mi pasado!
( EL JARDÍN DE LOS CEREZOS, de Anton Chejov)
El hombre logra establecerse, pero igual a él, otros hombres hacen lo mismo. Todos buscan los mejores lugares, generalmente donde hay agua y buen clima. Un vecino se apropia de una fruta o un animal, otro de una parte de la tierra o de la mujer llevándosela arrastrando de los cabellos; uno más lo molesta con el sonido que hace golpeando maderas en la madrugada. Su vecino más próximo le pide prestados varios animales y nunca se los regresa. Se produce el conflicto. Es el conflicto del hombre contra la sociedad. Esta sociedad puede ser cualquier desconocido que trate de quitarle algo o imponerle un modo de pensar o de ser o bien de privarlo de su libertad. El hombre se enfrentará directamente contra otro hombre o contra un grupo de hombres. Unos grupos pelearan contra otros. Lo mismo hará una nación contra otra. Todos son conflictos con la sociedad. Todas las guerras pertenecen a este conflicto. Un ejemplo teatral de este conflicto es el de FUENTEOVEJUNA o el de LOS BAJOS FONDOS.

OFICIAL.- ¡ Señor Montenegro, miles de huelguistas, hombres y mujeres, han copado a mi patrulla! ¡ Se trata de un acto subversivo! Voy a la estación de ferrocarril a llamar por teléfono al general. ¡ No se muevan de aquí o se exponen a las consecuencias! ( Sale)
MONTENEGRO.- Yo voy a poner en libertad a la patrulla.
NARRADOR 2.-¿ Por qué?
NARRADOR 1.-¡ La consigna es hablar con los soldados!
MONTENEGRO.-¿ La consigna de quién? ¡De Mahecha, de Uribe, de Torres Giraldo, de la María Cano...de los comunistas!...¡ La consigna nuestra es negociar! ¡ No permitiremos que utilicen la huelga para los fines antipatrióticos del comunismo internacional! (Sale)
HUELGUISTA 1.-¡ Ese se vendió! ¡ Compañeros, hay que agarrar esas armas y empezar a pelear!
(LA DENUNCIA, teatro experimental de Cali. Dramaturgo: Enrique Buenaventura)

El conflicto contra la sociedad se trata más en los géneros comedia, melodrama, tragicomedia y farsa. En este conflicto triunfa el protagonista, o sea el que está a favor de la tesis del autor. Si él le va a los comunistas, triunfarán estos, en cambio si le va a los capitalistas, esos ganarán.
Sigue el cuarto conflicto, el cotidiano. En éste todos pierden o al menos nadie gana. Es el conflicto de pareja, otros le llaman conflicto familiar. La pareja no es forzosamente la pareja sexual, es cualquier persona que viva muy cerca de nosotros, que nos conozca y que nosotros conozcamos igual. Puede ser el hijo, la madre, el padre, el abuelo, la sirvienta, nuestro

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