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  MANUAL DE DRAMATURGIA  
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de maíz con granos cocidos para que los comiera. Todos los asientos tenían adornos de hojas de maíz y de estas mismas se hizo toda la escenografía. Entre los espectadores se sentaron actores y músicos que tocaron instrumentos primitivos: conchas de mar, jícaras, semillas, maderas; por momentos estos mismos actores gemían, gritaban, lloraban. Durante la obra el público era tocado con hojas de maíz y con granos que arrojaban desde el escenario. El resultado fue sorpresivo para todos por el fuerte impacto que se consiguió tanto entre los actores como con el público. Me dijeron, no me consta, que una pareja colocada en la última fila se excitó tanto que se pusieron a hacer el amor ahí mismo.
Hasta aquí con los cinco sentidos. Cada vez que los enumero me hacen recordar mi niñez cuando el maestro nos preguntaba que cuáles eran.
Una tarea final, y ésta es para toda la vida: ¡ Observen continuamente a todos los que los rodean, vean cómo se visten, cómo caminan, qué se ponen encima, cómo se maquillan, cómo paladean una comida, cómo aspiran el perfume de una flor. Véanlos pelear, besarse, rechazarse! Si no observan no serán buenos escritores.

DIÁLOGO

Sólo para recordar lo que cualquier persona que estudie algo de comunicación debe saber. Para que exista diálogo deben haber un receptor y un emisor, un canal de comunicación, un mensaje y un lenguaje común. De esto no vamos a hablar más. Pero sí de los defectos más comunes que impiden que el diálogo se de o que sea útil.
Empezaré con la mala dicción, para seguir con falta de atención de uno de los que dialogan, con los defectos físicos que dificultan el diálogo como pueden ser la sordera, la mudez, la tartamudez, el labio leporino, el paladar hendido, las dislalias y dislexias, los retardos mentales...y esto para nombrar los más conocidos. Otros defectos: el no terminar una idea para seguir con otra y con otra y con otra, el hablar muy rápido, el hablar con muy bajo volumen, los ruidos externos que impiden escuchar, el comerse letras e incluso palabras, el hablar cada uno de un tema diferente al mismo tiempo, el monólogo eterno, el ser repetitivo...y para qué seguir. Lo importante de esto es que estos mismos defectos pueden aparecer en una obra de teatro pero siempre que sea de modo intencional o porque el personaje lo requiere así. De otra forma será un defecto del autor.
Falta decir que puede existir diálogo sin decir palabras. Dos sordomudos se entienden muy bien con señas, dos extranjeros de distinto país también lo pueden hacer así.


DIÁLOGO TEATRAL

El diálogo teatral tiene una serie de características propias que se deben estudiar y después practicar para poder aplicarlas correctamente. Veremos una por una y daremos ejemplos que ilustren cada caso.


1.- EL DIÁLOGO TEATRAL DEBE TENER COLOR

¿ Qué es color? Obviamente no es el rojo o el amarillo. Es al que se refiere la gente cuando dice que fulano de tal tiene un lenguaje muy colorido. El color son todos los elementos externos que van a modificar el lenguaje. El color lo dan las palabras, las frases, la forma de decir esta (el cantadito) y los gestos corporales que las acompañan. En el norte decimos bichi para significar que una persona está desnuda, en Chiapas construyen sus frases diferente a nosotros, dicen por ejemplo “ una su casa, un mi rancho”, el cantadito de un yucateco será muy diferente al de un tamaulipeco y por último un italiano gesticulará totalmente diferente a un alemán, o para seguir en países latinos un argentino lo hará diferente a un venezolano.

A) COLOR GEOGRÁFICO. Vamos a hablar distinto los que vivimos en el Distrito Federal que los que viven en Yucatán o en Tamaulipas. Los mexicanos hablamos diferente que los uruguayos o los españoles. En la misma capital de México los habitantes tendrán otro color dependiendo de la colonia en que vivan. Cada uno usará palabras o frases propias, hará gestos distintos, se comerá letras o le dará un ritmo particular a la palabra. Los de Tamaulipas le dirán güercos a los niños, en el D.F. les diremos escuincles o mocosos; los argentinos y los uruguayos dirán che para todo o boludo, los españoles no llenarán de coños o me cago o venga, los de Tepito nos tratarán de mi buen y los de las Lomas de Chapultepec de okeys y baibais. Veamos un diálogo con color uruguayo. Desde este momento vale aclarar que un exceso de color puede hacer incomprensible un texto. El color se debe usar siempre con medida.

CORISTA 6.- No seas chitrula. Si terminás el yiro franeleando con esos paparulos babosos en la primera fila. Sin polenta, y entre el escabio y la falopa no vas a tener mucha paponia.

     
   
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